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Debate institucional perpinya, junqueras, belver y valero


Por Imanol Crespo / Día 11 de diciembre de 2015/ diarioabierto.es

Josep Perpinyà y Francesc Josep Belver han defendido que los ciudadanos puedan elegir a sus representantes sin intermediarios.

Por este orden, el Consejo Comarcal, el Área Metropolitana y la Diputación de Barcelona son las tres administraciones, cuya representación deriva de las elecciones municipales. El hecho de que la elección de las cámaras supramunicipales sea indirecta, a partir de cálculos matemáticos proporcionales a los resultados locales, deriva a menudo en la falta de conocimiento de la actividad de cada una de estas administraciones, de sus competencias y , por tanto, de su utilidad. Por todo ello, es inevitable el debate sobre el mantenimiento o no de estas instituciones, así como las posibles duplicidades competenciales que puedan producirse.

En este sentido, el presidente del Consejo Comarcal del Barcelonés y primer teniente de alcalde de L’Hospitalet, Francesc Josep Belver, y el presidente del Consejo Comarcal del Baix Llobregat y alcalde de Sant Just Desvern, Josep Perpinyà, han defendido la elección directa -es decir a través de elecciones ordinarias- la representación de las administraciones supramunicipales; sin excepción: consejos comarcales, Área Metropolitana y diputaciones. Así lo han defendido en el debate organizado por BCN Content Factory dedicado al mundo institucional, en el marco de la presentación del libro “Qui és Qui: Radiografia dels qui manden en el Baix Llobregat y L’Hospitalet”. Un debate que, hasta ahora, nunca se había puesto sobre la mesa tan claramente como lo hizo el presidente del Barcelonés, Francesc Josep Belver: “El hecho de tener multiplicidades de administraciones puede dar la sensación de multiplicidad de cuerpos políticos que, además, son de segundo o tercer nivel y que, por tanto, no son de elección directa por parte de los ciudadanos. ¿Deberíamos ir a que todos los representantes políticos sean por elección directa? Sería un planteamiento. Podríamos hacer elecciones a los ayuntamientos para elegir concejales y, además, los diputados provinciales. ¿Por qué no? No seríamos ni los primeros ni los últimos. Y esto serviría para las diputaciones, las veguerías o por las comarcas. Me da igual. La elección directa es un buen ejercicio “, ha defendido Belver con el apoyo de Perpinyà, que se sumaba a esta propuesta.

Al fin y al cabo, serían unas elecciones con diferentes papeletas, como en las Generales, por ejemplo, donde se votan los diputados del Congreso y del Senado, por separado. El argumento del por qué no se ha hecho hasta ahora radica en que las administraciones supramunicipales buscan la cooperación entre gobiernos, que suelen ser del mismo color. Actualmente, sin embargo, no se da tanto y menos en la zona más metropolitana como es el caso del Baix Llobregat y L’Hospitalet. Sólo hay que mirar el gobierno de la AMB (PSC, Iniciativa per Catalunya – BCN en Común y ERC) y el de la Diputación de Barcelona (CiU – ERC).

Perpinyà, por la unidad territorial

La complejidad administrativa de la zona más metropolitana y el crecimiento exponencial de la AMB como institución abrió el debate sobre el mantenimiento de los consejos comarcales, a partir de la propuesta de la Generalitat de Cataluña a la Ley de Gobiernos Locales de eliminar los consejos comarcales metropolitanos que, como el Barcelonés, pasaría a formar parte del ente metropolitano. También los municipios baixllobregatina del anillo más cercano a Barcelona, ​​como Cornellà, dejarían de pertenecer administrativamente el Baix Llobregat.

En esta propuesta, aún pendiente de resolver, se ha sumado la voluntad de diferentes municipios del norte de crear una nueva comarca llamada la Monserratina con otros ayuntamientos cercanos. En este sentido, el presidente del Consejo Comarcal del Baix Llobregat, Josep Perpinyà, defendió indudablemente la unidad territorial y la permanencia del actual ente comarcal: “Todos estamos por la simplificación de las administraciones. Dicho esto, si las cosas no cambian, la presencia y la necesidad del consejo comarcal es una realidad, que da servicio a mucha gente ya muchos municipios”, dijo el también alcalde de Sant Just Desvern, que reforzaba el valor de la proximidad del Consejo frente otras administraciones más grandes.
De este modo, Perpinyà recuperaba el manifiesto por la unidad territorial firmado hace dos años por todos los partidos políticos con representación en la anterior legislatura del Consejo Comarcal: “Quizás unos pueden funcionar solos o con la AMB o con la Diputación, pero quizás otros les costaría encontrar un camino adecuado si no hay acompañamiento. Mientras seamos útiles, defenderé la unidad del Baix Llobregat y del Consejo Comarcal. Se da una casuística diferente a la tradicional: aquí el sur es muy potente”, decía Perpinyà para cerrar: ” un ciudadano de Collbató es igual que uno de El Prat ” .

L’Hospitalet no contempla formar parte del Baix Llobregat

El Barcelona comparte apellido con la segunda ciudad más importante de Cataluña, L’Hospitalet de Llobregat, tiene una mayor lógica geográfica de continuidad que al Barcelonés donde Badalona, ​​Santa Coloma o Sant Adrià de Besós quedan al otro lado de Barcelona, que, además, prefiere Consorcios compartidos con la Generalitat que no la vía del Consejo Comarcal; y, quizás, lo más importante, compartimos idiosincrasia y formas de ser y de pensar. Con todo, L’Hospitalet nunca ha formado parte administrativamente del Baix. Tampoco se pasaron cuando Esplugues y Sant Just decidieron quedarse en el territorio y difícilmente lo harán.

Con el debate sobre la reestructuración institucional y administrativa sobre la mesa, el primer teniente de alcalde de L’Hospitalet, Francesc Josep Belver, ha dejado claro que la ciudad no se plantea pasar a formar parte administrativamente del Barcelona por dos motivos fundamentales: se mantiene una muy buena relación bilateral con las ciudades vecinas como Cornellà, Esplugues o El Prat y porque hay que incentivar el peso metropolitano: “Estamos encantados con nuestra relación con los vecinos del Baix Llobregat, con la proximidad, pero nos jugamos mucho la AMB. Para competir en el mundo tienes que tener un tamaño y, incluso, Barcelona -si la comparamos- debemos saber que somos muy pequeños. Si queremos ser competitivos, un motor de atracción, si queremos inversión, desarrollar los clusters como el biomédico de Bellvitge o el de salud mental de Sant Boi, debemos tener un determinado tamaño; y aquí el tamaño nos la puede dar la AMB con la marca Barcelona. No debemos competir entre nosotros, nuestro competidor es Pekín, es Buenos Aires, es México DF… “.

Junqueras quita importancia al debate

Didáctico y buen conocedor de la historia catalana, el alcalde de Sant Vicenç dels Horts y presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha cerrado el coloquio relativizando el debate sobre la división territorial de Cataluña y, por lo tanto, del Baix Llobregat. “Inevitablemente, siempre habrá un punto de arbitrariedad”, decía, antes de describir los diferentes modelos habituales en toda Europa que tienen como elemento central la cohesión social (modelo alemán con independencia del tamaño del land), la población (modelo inglés) o la arbitrariedad absoluta, hecho prácticamente con regla, del modelo francés.

“Las comarcas fueron diseñadas en Cataluña cuando la densidad de población del territorio era mucho más equilibrada que en la actualidadl. En que ha pasado es que se han desequilibrado de una forma brutal. Por lo tanto, tienes unas realidades más o menos homogéneas geográficamente, pero con unas diferencias demográficas, de servicios, de densidad, de todo, extraordinarias”, decía Junqueras que, incluso, ponía el Baix Llobregat a la altura de una veguería: “En el Baix Llobregat, si miras su volumen demográfico y el volumen económico que representa, no estamos ante una comarca, estamos ante una veguería. […] Siempre ha habido la duda de si el Baix Llobregat era una comarca o más que una comarca”, ha insistido haciendo patente la dificultad para delimitar el territorio, también internamente: “No se sabía cuál tenía que ser la capital”.

En este sentido de complejidad, relativo y arbitrario, Junqueras sacó hierro a un debate que no aportaría muchas ventajas en ninguno de los casos: “Tendría el mismo sentido que el Baix Llobregat norte se escindiera que El Bruc pasara a formar parte del Baix Llobregat. Será una discusión eterna. No hay ningún modelo perfecto, todos tienen sus defectos y nosotros tenemos uno igual de defectuoso y modificable que el resto. Pero estoy de acuerdo con ellos en que no necesariamente iríamos a mejor y, por lo tanto, ya lo doy por bueno así”, concluía.

Por otro lado, Junqueras ha lamentado la acumulación de poder que todavía mantienen los Estados, que no delegan ni hacia los ayuntamientos ni hacia la Unión Europea, “y la prueba es que el 95% de la recaudación fiscal la hace el Estado”; y, segundo, se refirió al proceso catalán y a la incógnita sobre el acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP: “¿Antes del 20 de diciembre habrá acuerdo? Parece que no; pero no quiere decir que no. Puede haber anuncio de preacuerdo, esto es más probable. ¿Cuánto de probable? No lo sabe nadie, al menos yo no. Por lo tanto, acabará habiendo acuerdo, porque es mucho mejor”, aseguraba Junqueras.

“La clave es saber quién internalitza los costes y quién internalitza los beneficios”, decía refiriéndose con una metáfora a la tendencia de las grandes ciudades –en representación de la mayoría de Junts pel Sí- que acostumbran a externalizar los costes a las poblaciones más pequeñas –o minoría de la CUP-. “Las expectativas condicionan las decisiones del presente y, por lo tanto, la decisión estará condicionada a lo que pasaría en marzo”, ha cerrado antes de pedir el voto de ERC al Congreso, considerando que un buen resultado de Esquerra hará pensar al resto que unas nuevas elecciones no serán positivas.

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